¿Con ganas de que llegue ya la nieve?

La nieve empieza a cubrir las montañas y con ella, aparecen las ganas de disfrutar sobre ella de nuestras aficiones favoritas. No desesperes que ya la  tenemos aquí.

Cada día hay más aficionados que practican deportes de montaña invernal: esquí de montaña, esquí alpino, alpinismo, raquetas de nieve, etc.

Las actividades deportivas en montaña invernal, se desarrollan en alta montaña, un medio en el que la alta inestabilidad meteorológica y las duras condiciones que se producen, hacen que las actividades que practicamos se puedan complicar.

Por eso necesitamos tener conocimientos técnicos y llevar el material adecuado para cada práctica. Aun así, se pueden dar situaciones que son mucho más complicadas de prever.

¿Sabes cuándo hay peligro de aludes o como evitarlo? No tienes por qué quedarte en casa para evitarlo.

Te vamos a contar todo lo que necesitas sobre los aludes en montaña y cómo evitarlos.

 

Algunos datos sobre accidentes por aludes

Los datos que te presentamos están sacados de la zona del pirineo, porque es el lugar donde más datos se recogen al respecto. Datos facilitados por  ICGC  y ACNA

Pero no pienses que en el resto de montañas españolas no pasa nada, simplemente se tienen muchos menos datos, pero en algunos casos nos sorprenderíamos si supiéramos el nº de accidentes, en proporción al nº de participantes en actividades sobre terreno nevado.

De los datos se recoge:

  • El número medio de muertos por alud es de 7
  • La mayoría de los aludes son de placa y se producen con un pronóstico de riesgo de aludes 3

Más del 80% son aludes accidentales.

 

 

 

 

 

 

¿Esto qué quiere decir, que no podemos salir a la montaña cuando hay nieve? No, sólo hay que tener en cuenta una serie de factores 

 

¿Por qué se desencadena una avalancha o alud? Ingredientes básicos para un alud de placa

Un alud es una masa de nieve que se separa de la ladera de la montaña y se desliza pendiente abajo.

Para que esto pase, tienen que darse una serie de condicionantes:

  • Una placa: capa de nieve con una cohesión de los granos de nieve relativamente mayor que la inmediatamente inferior.
  • Capa débil: es una capa debajo de la placa, que por su tipo de formación y granos, es inestable.
  • La pendiente: inclinación de la ladera necesaria para poner en movimiento la placa pendiente abajo.
  • Una sobrecarga: presión provocada por una o más personas al pasar por encima de la placa.

Cuando pasamos por la placa y ejercemos una presión x, ya sea por una o varias personas, esto hace que, esa presión llegue a la placa débil, haciendo que se produzca el colapso, lo que inicia una fractura.

La fractura se propaga en todas direcciones como un efecto dominó.

Debido a la pendiente (principalmente entre 30º y 45º), todo el manto nivoso se desliza ladera abajo, arrastrando todo lo que haya encima.

Fórmate y planifica, si no es el caso, contrata un guía (guías nevada), ya que tiene la formación suficiente para que no te veas envuelto en un accidente de este tipo

 

Triángulo de seguridad

Una manera de simplificar la comprensión sobre los aludes y qué cosas tenemos que tener en cuenta a la hora de valorar el riesgo, es el triángulo  de seguridad

Condiciones de la nieve y meteorología

El tipo de terreno

El tipo de Grupo

 

Condiciones de la nieve y meteorología

Es muy importante tener la previsión meteorológica y saber las condiciones de la nieve. Por nosotros mismos obtener esos datos, sólo es posible si tenemos ciertos conocimientos mínimos sobre nivología.

Consulta el boletín oficial sobre la previsión de aludes:

En el BPA te informa sobre la estimación del peligro de aludes a 24 horas, la distribución del manto nivoso, su estado, la predicción meteorológica y la tendencia de evolución del peligro en 48 y 72 horas. Para indicar el grado de peligro estimado, se utiliza la escala europea de peligro de aludes, de 5 grados.

Depende de cada lugar, nos podemos encontrar boletines con mucho detalle de la zona por la que vamos a transitar. El boletín nos podrá decir:

  • Altitud a partir de donde hay más riesgo
  • Orientación de las laderas
  • Viento (cantidad y dirección del mismo)
  • Tamaño posible de los aludes
  • Índice de peligrosidad

Partes meteorológicos (previsión y anteriores):

Es importante estar al tanto de la previsión meteorológica, del momento en el que voy a realizar la actividad y de días anteriores.

No sólo se trata de saber si el tiempo estará bueno o no, sino tener muchos más datos de lo que ha pasado días atrás y lo que pasará. Es importante saber:

  • La cota de nieve
  • Si ha nevado en días anteriores o si nevará
  • Cuánto a nevado
  • Con qué temperatura a nevado
  • Procedencia del viento y su velocidad

Todos estos datos nos ayudarán a conocer mucho mejor las condiciones y dónde puede haber mayor o menor riesgo.

De esta información podemos sacar, dónde se puede acumular más nieve, de qué manera se ha podido transformar y cómo de estable puede estar.

Si no eres capaz de interpretar esos datos, tienes dos opciones, contrata un guía o evita terreno complejo (no transites por pendientes de 30º o más).

 

El tipo de terreno

Tener un buen conocimiento del terreno avalanchoso es la mejor manera de moverse con seguridad en terreno nevado.

Debido a que las condiciones pueden cambiar en poco espacio, si somos capaces de interpretar bien el terreno por el que vamos a transitar, hará que podamos evitar sorpresas.

¿Sabes cuáles son las características del terreno más importantes que influyen en un alud? No te preocupes que te lo cuento 

 

  • La Pendiente

Para mí, el factor más importante. La gravedad es el motor que hace que la nieve se deslice ladera abajo. El rango crítico y que tienes que tener bien claro es entre 30º y 45º, siendo los 38º la inclinación donde más aludes se producen. Y te preguntarás ¿Qué pasa a partir de los 45º grados, ahí no hay aludes? Por supuesto que sí, aunque a partir de ahí la nieve suele caer por su propio peso, por lo que no se suele acumular.

Y te preguntarás, ¿y cómo saber que pendiente hay en cada lugar?  Tenemos varios métodos en los que podemos averiguar la pendiente: con los bastones, con un clinómetro (ya los lleva cualquier teléfono), y alguno más, aunque no vamos a entrar al detalle de cómo calcular la pendiente. Aunque la mejor herramienta al respecto, es hacerse con un mapa topográfico de pendientes con evaluador de riesgo de aludes. Con él sabrás todas las pendientes del terreno por el que circules y con algún datos más, el peligro real que hay. A día de hoy, que yo conozca, sólo lo hay de la zona de Sierra Nevada, aunque próximamente van a salir de más zonas (www.mapasierranevada.com).

 

  • Orientación respecto al Sol

La orientación de la ladera respecto al sol también tiene mucha importancia, ya que influirá de manera determinante sobre la estructura de la nieve. En latitudes medias, que corresponde más o menos a nuestras zonas (pirineos, alpes, etc), las orientaciones donde se producen los aludes, se detallan en este gráfico:

  • Estos resultados se pueden explicar de la siguiente manera:
    • Las laderas orientadas al Norte y al Este, reciben mucha menos energía del sol, lo que condiciona notablemente el manto. Un manto frío tiende a desarrollar mayor número de niveles débiles persistentes y conservarlos activos durante períodos de tiempo más largos.
    • En las situaciones en que el peligro de aludes se debe al calor y la insolación, la situación es exactamente la opuesta y son las vertientes orientadas al sur las que antes se ponen peligrosas.

 

  • Orientación de la ladera respecto al viento

    Otro dato importante que tenemos que tener en cuenta, es saber dónde se acumula la nieve, y eso va en función de la orientación de la ladera respecto al viento. Las placas de viento son una de las mayores amenazas. El viento transporta la nieve de las laderas que están a barlovento y la deposita en las laderas que están a sotavento, formando placas que se pueden formar hasta diez veces más rápido que con las precipitaciones. Saber desde dónde sopla el viento y la orientación de las laderas al respecto, nos hará saber dónde se forman las placas de viento. Foto nieve a barlovento y sotavento.

 

  • Forma de la Ladera

    Factor no tan importante como los anteriores, aunque sí que hay que tener en cuenta. De hecho, en algunos evaluadores de riesgo de aludes, es uno de los factores que tiene muy en cuenta. Las laderas convexas son las más peligrosas y donde más aludes y accidentes se producen. La base tiene menos apoyo, lo que facilita que se desencadene con más facilidad. Es más complicado elegir un trazado para pasarlas con seguridad, sobre todo si vamos en bajada. 

 

  • Anclajes

    Este punto es más difícil de valorar. Las rocas, árboles y arbustos, tienden a mantener las placas en su lugar, aunque depende de otros condicionantes: los anclajes sujetan mejor las placas duras. Si son anclajes espesos funcionan mejor (un bosque claro no es garantía). El anclaje no debe taparse, sino no será efectivo. Cuanto más grande es el anclaje, más retiene la nieve. Hay que tener mucho cuidado en las laderas con bloques y rocas. Una vez tapados, estos elementos que inicialmente eran anclajes se convierten en lugares donde la nieve es especialmente débil. Son puntos más propicios al desencadenamiento de aludes. 

Evaluar el tipo de terreno por el que nos vamos a mover, es algo imprescindible aunque también algo complicado, sobre todo si no tenemos ciertos conocimientos y experiencia.

El método de clasificación del terreno más usado es el canadiense, e intenta simplificar la clasificación del terreno, englobándolo en 3 categorías: Simple, Desafiante y Complejo.

Otro método de clasificación es el alemán. En este caso, los parámetros son un poco más objetivos (por lo que se necesita menos experiencia), ya que utiliza el grado de riesgo del boletín, la pendiente y si la ladera es convexa o cóncava. En base a eso te dirá el nivel de alerta.

Éste método es el usado en nuestro mapa de pendientes de Sierra Nevada 

 

El tipo de Grupo

Una vez conocidos los otros aspectos importantes de nuestro triángulo de seguridad, ahora viene la parte más complicada. Tendremos que evaluar todos los datos de los que disponemos para tomar decisiones que minimicen el peligro.

No podemos cambiar el Peligro de Aludes pronosticado para un día, pero lo que sí que podemos hacer como usuarios es reducir la exposición y la vulnerabilidad, y de esta manera reducir el Riesgo de Aludes.

Hay algunos métodos de ayuda que tienen en cuenta una serie de factores que en unos casos hacen que aumente el riesgo y en otros que disminuya. En función de todos esos factores podremos decidir. Aunque queda de manifiesto, que son pequeñas ayudas y que la experiencia puede ser un factor muy importante en las decisiones finales.

 

  • Planificación de tu itinerario

Tenemos un montón de datos que nos marcan un poquito más fácil nuestro camino. Ya podemos intuir que lugares tengo que evitar y cuales son más seguros.

  • Ten en cuenta el nivel técnico y físico del grupo
  • Valora las herramientas con las que contáis (arva, pala, sonda, etc). Es muy importante tener este material y saber usarlo. Si lo tienes y no lo sabes usar, tendrás una falsa confianza para resolver situaciones. Haz algún curso
  • Planifica tu trazado sobre el mapa teniendo en cuenta todo lo anterior (ya te hemos mostrado alguna herramienta que te puede ayudar). Si no sabes orientación, fórmate (guiasnevada.com)
  • Traza la ruta más segura
  • Traza rutas alternativas
  • Ten en cuenta los desniveles y la estimación de tiempos.

 

  • Toma de decisiones

Ya hemos planificado nuestra ruta teniendo en cuenta todo lo anteriormente mostrado, así que ahora toca disfrutar de verdad: ¡Nos vamos a la montaña…!

¿Crees que ya está todo hecho? Una vez que sobre el papel nos hemos montado una super excursión y pensamos que nada puede fallar… error

Ahora nos toca lo más complicado. ¿Hay algo más complicado que todo lo anterior? Jajaja… Siiii, tomar decisiones.

  • Confirma sobre el terreno que el trazado elegido es el más seguro
  • Corrige el trazado si lo ves oportuno
  • Toma medidas de seguridad en las partes más expuestas (pasar de uno en uno, dejar distancia, bajar por diferentes huellas, etc)
  • Date la vuelta cuando las condiciones no son las adecuadas, la montaña seguirá ahí cualquier otro día

Según el análisis de accidentes tanto en Suiza como en los EEUU y Canada, el factor humano es la mayor causa de estos. En la mayoría de accidentes se ha percibido correctamente el peligro pero ha fallado la toma de decisiones debido a una serie de trampas inherentes al funcionamiento de nuestro cerebro que entorpece la toma de decisiones y nos conduce a errores fatales.

Si después de todo esto que te he mostrado, te parece muy complicado y no tienes tiempo para formarte mejor, entonces contrata un guía, pero nunca dejes de salir a la montaña

En un próximo post te contaremos como actuar en caso de alud.

 

No dejes de disfrutar de la Montaña

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